
Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra este 28 de abril y que en 2026 pone el foco en la creación de entornos laborales psicosociales saludables, el último estudio de Avanta evidencia la urgencia de reforzar el bienestar en las organizaciones. Se trata de un estudio basado en una muestra de 396.166 exámenes de salud periódicos realizados en 2025, que revela que cerca del 9 % de las personas trabajadoras presenta alteraciones relacionadas con la salud mental, en su mayoría vinculadas al ámbito laboral, siendo la sobrecarga y el ritmo de trabajo los principales factores de riesgo, ya que representan el 57 % del total.
Estos datos, en el contexto de la declaración de 2026 como Año de la Seguridad y la Salud en el Trabajo en España, subrayan la necesidad de que las empresas den un paso más allá de la prevención tradicional para afrontar los nuevos desafíos
Los datos hablan
Los resultados de este estudio de Avanta revelan que cerca del 9% de las personas participantes han manifestado alguna alteración relacionada con la salud mental, de las que un 6% refieren un estrés más reciente y agudo y un 4% lo refieren en un contexto prolongado en el tiempo. En cuanto al origen, el 74% de los casos está relacionado con el ámbito laboral, el 6% con el ámbito personal o familiar y un 20% que atribuye su estado actual a la combinación de ambos ámbitos.
Entre los factores de riesgo psicosociales más reiterados dentro del ámbito laboral, estarían los relacionados con el ritmo o la carga de trabajo, que representan el 57% seguido de otros factores como las relaciones interpersonales, con un 13% o la interacción casa/trabajo, con un 8 %. El 22% restante se debe a diferentes factores como los turnos de trabajo, la inseguridad laboral o el desarrollo personal-profesional en la empresa.

Si analizamos también los factores osteomusculares, el 60% de las personas manifiestan haber tenido dolor en el último año. Entre las áreas anatómicas más afectadas encontramos una mayor incidencia en los hombros con un 38% del total, la columna lumbar con un 31% y los miembros inferiores con otro 31%.
Otros datos de salud física recogidos reflejan que el 37% de las personas que han formado parte de este estudio padece sobrepeso, un 20% obesidad y, en un 29% se ha detectado una tensión arterial alterada; por otra parte, analizados los hábitos de vida, se observa que un 29% reconoce no realizar actividad física y un 15% afirma dormir menos de 6 horas al día.
A todos estos datos hay que sumar el peso de los accidentes laborales. Según las cifras publicadas en el último informe del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, entre febrero de 2025 y enero de 2026 se registraron más de 527.000 accidentes laborales habiendo 592 con consecuencias mortales.
Un 2026 no solo para cumplir, sino para liderar
Teniendo en cuenta todos los datos expuestos, cumplir con la normativa en materia de prevención laboral ya no es suficiente. Las organizaciones más avanzadas están entendiendo que la seguridad y la salud laboral no solo evitan riesgos, sino que impactan directamente en la productividad, la atracción de talento o la sostenibilidad del negocio.
En este nuevo escenario, Avanta se posiciona como un aliado estratégico para aquellas empresas que quieren ir más allá. Desde la parte preventiva, con sus intervenciones técnicas cuya eficacia hacia las personas contrastan mediante: los exámenes de salud, la implantación y el seguimiento de planes preventivos, y el seguimiento y asesoramiento hacia una prevención eficaz, de calidad y adaptada a cada necesidad. A este enfoque legal y preventivo, hay que sumar sus servicios de fisioterapia o nutrición, orientados a mejorar el bienestar físico y los hábitos saludables de las personas, mediante talleres prácticos en la propia empresa. Del mismo modo, Avanta integra el cuidado de la salud mental como un pilar fundamental dentro del bienestar de las personas, a través de su unidad especializada en bienestar psicoemocional. Este acompañamiento se materializa en programas como el apoyo psicológico al empleado, sesiones individuales, atención continua y contenidos psicoeducativos, así como en talleres y formaciones en la propia empresa centrados en la gestión emocional, la comunicación y la resiliencia. Todo ello con un enfoque personalizado, favoreciendo a las personas hacia un cambio positivo y duradero en su bienestar físico y mental.
La declaración de 2026 como año clave para la seguridad y la salud laboral marca un punto de inflexión no solo para cumplir, sino para liderar. Este 28 de abril, el mensaje es claro: la seguridad y la salud laboral han dejado de ser un requisito para convertirse en un elemento clave que impulsa el cambio hacia una nueva estrategia empresarial.
Sobre Avanta
Avanta es un grupo de salud a nivel nacional que se dedica a transformar la manera en que las personas y organizaciones cuidan su bienestar. Con más de 25 años de experiencia, promueven el bienestar completo desde un enfoque humano y holístico. Cuenta con más de 250 centros en toda España con más de 2800 personas trabajadoras con el propósito de optimizar la salud y el bienestar mediante la prevención, la asistencia y la formación de calidad.

Este año, en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo , se promueve el trabajo seguro y lugares de trabajo saludables, abordando los riesgos psicosociales en el trabajo.
En este Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, la OIT insta a los gobiernos, a los empleadores y a los trabajadores de todo el mundo a reforzar sus esfuerzos para prevenir los riesgos psicosociales mediante el diálogo social, para garantizar que el diseño, organización y gestión del trabajo creen condiciones para trabajadores más sanos, empresas exitosas y sociedades más cercanas a la justicia social.

El panorama sobre los riesgos psicosociales en el ámbito laboral no parece nada halagüeño atendiendo al contexto internacional.
Desde hace más de una década, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (Observatorio Europeo de Riesgos 2014) viene constatando el incremento progresivo de los riesgos psicosociales y sus efectos sobre la salud y así, por ejemplo, en su informe 2014 “La estimación del coste del estrés y los riesgos psicosociales relacionados con el trabajo” (EU-OSHA), revelaba que, según la Encuesta de población activa de la Unión Europea, en el periodo 1999-2007 aproximadamente uno de cada cuatro participantes informó que su bienestar mental se había visto afectado por la exposición a los riesgos psicosociales.
En esta misma encuesta, uno de cada diez trabajadores manifestaba que «el estrés, la depresión o la ansiedad» era el problema de salud más grave.
El informe subraya que entre los empleados que declaran que «siempre trabajan bajo presión», la tasa de accidentes es cinco veces mayor que aquella de los empleados que «nunca» han sido sometidos a un trabajo con presión.
Ante la actual situación de pandemia, la epidemiología revelará qué incidencia tiene la misma en el agravamiento de los riesgos psicosociales, que también podríamos calificarlos de pandémicos a tenor de los datos expuestos.
El informe editado por el INSST en el año 2010 “Factores y riesgos psicosociales, formas, consecuencias, medidas y buenas prácticas” ya apuntaba que el estrés es probablemente el riesgo psicosocial primero y más global de todos.
En este entorno emerge la “disciplina del coaching especializado”, que está siendo considerado una poderosa herramienta, y se aplica para mejorar los resultados que una persona obtiene con la gestión de conflictos, con el estrés, con la salud, con la motivación, con el liderazgo, etc, y, por supuesto, con la prevención de riesgos laborales.
En la Nota Técnica de Prevención (NTP) nº 744 publicada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (¿Podemos enseñar a aprender? Coaching: una herramienta eficaz para la prevención) define el coaching (“entrenamiento”) en el lugar de trabajo como «…un proceso sistemático centrado en la solución y orientado a los resultados, en el que el coach (“entrenador”) facilita la mejora del desempeño laboral, el auto-aprendizaje y el crecimiento personal del coachee (“al alumno receptor del entrenamiento”)».
La esencia del modelo reside en que nuestros resultados son consecuencia de nuestras acciones o conductas y estas, a su vez, son el reflejo de nuestros pensamientos. El coaching se construye conversando, por ello requiere de la cercanía del coach y del alumno. Podría definirse como un proceso artesanal, personalizado a cada trabajador, nunca en serie, y que se desarrolla en un clima de absoluta confianza y confidencialidad, creando un vínculo de comunicación que permita el estar receptivo a nuevas experiencias vitales.
El coach plantea preguntas, no se posiciona como experto, ya que quien verdaderamente tiene las respuestas para una situación concreta es la persona que la está viviendo, aunque le cueste verlas o ponerlas en práctica.
Con esta metodología, el fundamento del coaching respecto a la prevención del estrés consiste en incrementar el nivel de conciencia de la persona entrenada (al alumno) para, de esta forma, identificar la naturaleza y fuentes del estrés, los efectos que produce en su salud y las habilidades necesarias, tanto personales como profesionales, para reducirlo o eliminarlo mediante un plan de acción.
El coaching propicia que se cree un ambiente más cordial y de confianza dentro de las empresas; los empleados pasan a ser más autónomos, menos dependientes y más responsables; se alcanzan objetivos de trabajo compartidos; los conflictos de plantilla se reducen, los empleados están más motivados y entusiasmados y generan mejores relaciones.
En suma, se trata de “entrenarnos” para desprenderse de nuestras creencias limitantes que nos impiden “crecer” y alcanzar nuestras metas tanto personales como profesionales.
En un contexto como el actual, tan cambiante, dinámico y con una pandemia mundial como telón de fondo, se hace necesario este tipo de herramientas para desterrar percepciones fatalistas y potenciar las optimistas.
Por último, destacaría la entrevista de hace unos años que el Dr. Mario Alonso Puig mantuvo en Umivale, en la que explicaba la relación existente entre las creencias, los pensamientos y aquello que nos sucede, abordando cuestiones como las emociones, el talento, beneficios del mindfulness, importancia de hábitos de vida saludables, creatividad y comunicación positiva, entre otros temas que guardan relación con el coaching.
Enlace a entrevista al Dr. Mario Alonso Puig
Dentro de nuestro objetivo de proteger la salud de los trabajadores de nuestros clientes, no podemos olvidar que lo psicosocial también es salud.
Desde Valora Prevención creemos que es de vital importancia contar con herramientas para la gestión de dichos riesgos psicosociales, considerando como más importante la formación de las personas para que se mejore su autonomía y sean menos dependientes, mejoren la toma de decisiones y se genere un ambiente de mayor cordialidad y tranquilidad, en el que se vea reflejado el positivismo, la confianza y el
bienestar consigo mismo y con su entorno laboral.
Ofrecemos a disposición de nuestros clientes el aprendizaje vía cursos o jornadas más específicas centradas en temas concretos como puedan ser el curso de Mediador de conflictos o dinámicas de grupo o talleres de psicología positiva para la gestión del bienestar, primeros auxilios psicológicos, hábitos de resiliencia, recursos para la gestión de la ansiedad o técnicas para le mejora del sueño y del descanso.
Sebastián Pérez
Técnico de Prevención en Valora Prevención