
¿Qué son estos riesgos psicosociales?
Los riesgos psicosociales son aquellas condiciones que se encuentran presentes en una situación laboral y que están directamente relacionadas con la organización, el contenido del trabajo y la realización de la tarea, y que tienen capacidad para afectar tanto al bienestar o a la salud (física, psíquica o social) del trabajador como al desarrollo del trabajo.
Al igual que existe la obligatoriedad de evaluar otros riegos de los puestos de trabajo como los riesgos relacionados con equipos de trabajo, contaminantes químicos y/o físicos o los riesgos ergonómicos, también hay que evaluar los riesgos psicosociales.
Así pues, unas condiciones psicosociales desfavorables están en el origen de la aparición tanto de determinadas conductas y actitudes inadecuadas en el desarrollo del trabajo como de determinadas consecuencias perjudiciales para la salud y para el bienestar del trabajador. A diferencia de los riesgos físicos tradicionales, los factores psicosociales afectan a la salud mental, emocional y social de las personas trabajadoras, y su impacto puede ser igual o incluso más significativo a largo plazo.
Y, por tanto, en muchas ocasiones, viene aparejado a un aumento de la siniestralidad laboral en las empresas, con las consecuencias negativas tanto a nivel personal por la persona que lo sufre como también unas consecuencias negativas a nivel económico para las empresas que tienen a trabajadores de baja, con la consiguiente problemática de buscar a sustitutos etc.
¿Solo debemos hacerlo por obligación Legal?
Evidentemente no. Hay multitud de estudios que demuestran que los riegos psicosociales están muy relacionados con la salud mental. Uno de ellos, el XIV Informe Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo, elaborado por The Adecco Group Institute, confirma un máximo histórico de la tasa de absentismo en España, que alcanza el 7,5% en el primer trimestre de 2025, con 1,5 millones de trabajadores ausentes a diario y un coste económico estimado en 37.000 millones de euros durante 2024.
El estudio destaca el fuerte vínculo entre absentismo y salud mental, señalando que uno de cada cinco procesos de baja tiene origen psicológico o psiquiátrico, con un incremento del 111% en los últimos cinco años. Además, el 32% de los trabajadores percibe un deterioro en su salud mental durante el último año, asociado a factores como la sobrecarga, la incertidumbre o la falta de reconocimiento.
De ahí la importancia que tiene el realizar una buena evaluación de riesgos psicosociales para que podamos detectar estas situaciones de riesgo antes de que produzcan consecuencias negativas en la salud del trabajador y, por tanto, podamos hacer prevención real.
¿Cómo realizar una evaluación de riesgos psicosociales eficaz?
Para realizar una evaluación de riesgos psicosociales de forma correcta debemos tener en cuenta que existen dos fases que deben realizarse para que el informe sea completo:
- Fase cuantitativa donde mediante la utilización de un cuestionario anónimo y confidencial evaluaremos una serie de dimensiones según el método escogido para realizar dicha evaluación
- Fase cualitativa donde mediante focus group o entrevistas se hará una triangulación de los datos. Estas reuniones también nos permitirán que las medidas preventivas resultantes del estudio sean más adaptadas a la realidad de la organización.
Estas medidas preventivas deben enfocarse teniendo en cuenta dos niveles:
Primarias u organizativas: Dirigidas al foco del origen. Tratan de reducir el factor de riesgo o proporcionar más recursos. Inciden en la organización del trabajo. (reorganización de tiempos de trabajo)
Secundarias o de Afrontamiento: Dirigidas a que el trabajador pueda adquirir conocimientos suficientes para afrontar los factores de riesgo a los que está expuesto. (Formación, información, Protocolos)
De importancia relevante es la participación de todos los trabajadores de la organización en dicha evaluación su percepción sobre las condiciones laborales resulta esencial para obtener un diagnóstico realista. Por esto es importante transmitir la información del proceso de forma adecuada a los representantes legales de los trabajadores y por ende a toda la organización
La evaluación de riesgos psicosociales no debe entenderse como una acción puntual, sino como un proceso dinámico integrado en la gestión global de la empresa. Las organizaciones que apuestan por el bienestar psicosocial no solo reducen el absentismo y la rotación, sino que también mejoran el clima laboral, la productividad y su reputación.
En definitiva, abordar los riesgos psicosociales es una responsabilidad compartida entre empresa y personas trabajadoras. Su adecuada gestión contribuye a construir entornos laborales más saludables, equitativos y resilientes, adaptados a los desafíos del mundo laboral actual.
María José Gisbert
Referente Técnico en Riesgos Psicosociales de Avanta Prevención




