Cada 29 de septiembre, el Día Mundial del Corazón nos recuerda que la prevención es clave para cuidar nuestra salud cardiovascular. En España, las enfermedades cardiovasculares causaron 113.478 muertes en 2025, el 25,7% del total de defunciones, según el INE.

Muchos de sus factores de riesgo están relacionados con nuestros hábitos y pueden detectarse y controlarse a tiempo. En Avanta Prevención, los reconocimientos médicos permiten identificar algunas de estas señales: un 20% presenta obesidad, un 36% sobrepeso, un 28% presión arterial alterada y un 47% no practica deporte, según las más de 500.000 muestras obtenidas en 2025.

Estos datos ponen de manifiesto la importancia de detectar, concienciar y actuar antes de que aparezcan las primeras señales de alarma. En este Día Mundial del Corazón, hablamos con Yolanda Arenas, personal de enfermería y desarrollo de Vigilancia de la Salud de Avanta Prevención, sobre prevención cardiovascular, reconocimientos médicos y cómo actuar ante una emergencia.

Pregunta: ¿por qué es importante hablar de la salud cardiovascular?

Respuesta: Porque las enfermedades cardiovasculares siguen teniendo un enorme impacto en nuestra sociedad, pero también porque una parte importante de sus factores de riesgo se puede prevenir o controlar.

A veces pensamos que cuidar el corazón es algo que debemos hacer cuando somos mayores o cuando aparece algún problema, y realmente debería formar parte de nuestro día a día desde mucho antes. La alimentación, el ejercicio físico, el descanso, el tabaco, el estrés, la tensión arterial o el colesterol son aspectos que debemos tener presentes.

P: ¿Qué dicen las cifras?

R: Pues las cifras nos recuerdan que se debe seguir investigando y previniendo. En España, en el año 2025, las enfermedades cardiovasculares causaron 113.478 muertes, el 25,7% del total de defunciones, y se situaron como la segunda causa de muerte, solo por detrás de los tumores, según datos del INE. Es cierto, que en los últimos años el índice de mortalidad ha ido descendiendo, pero los datos siguen siendo muy llamativos y detrás de cada uno de ellos hay personas, familias y en muchos casos, situaciones que podrían prevenirse o detectarse antes.

P:¿Cuáles son los principales factores de riesgo cardiovascular que deberíamos vigilar?

R: Entre los más importantes encontramos el tabaquismo, el sedentarismo, una alimentación poco saludable, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso o la obesidad. También debemos prestar atención al consumo de alcohol y a otros factores relacionados con nuestro estilo de vida.

Por eso es tan importante realizar controles periódicos y conocer nuestros propios indicadores de salud.

P: ¿Y qué papel juega el trabajo en nuestra salud cardiovascular?

R: Pasamos una parte importante de nuestra vida en el trabajo, por lo que el entorno laboral puede convertirse también en un espacio clave para promover y consolidar hábitos saludables. Es un buen contexto para acercar la prevención y la promoción de la salud a una gran parte de la población adulta, no solo por el tiempo que pasamos en él, sino porque los hábitos y comportamientos que incorporamos en nuestro día a día laboral pueden trasladarse también a otros ámbitos de nuestra vida.

Casi la mitad de las muertes que se producen en el trabajo en los últimos años se deben a enfermedades cardiovasculares. Por eso, desde Avanta Prevención, también a través de nuestros reconocimientos médicos, podemos ayudar a

detectar determinados factores de riesgo y, sobre todo, a concienciar sobre la importancia de cuidarnos. La prevención no consiste únicamente en evitar accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo; también implica promover una cultura de salud que nos ayude a cuidarnos dentro y fuera del entorno laboral.

P: ¿Qué papel juegan los reconocimientos médicos que realizáis en Avanta en la prevención cardiovascular y qué indicadores podemos conocer a través de ellos?

R: Los reconocimientos médicos son una herramienta fundamental para la prevención cardiovascular. De hecho, muchas veces somos el primer punto de contacto para detectar situaciones que, si no se abordan a tiempo, pueden complicarse con el paso del tiempo.

A través de estas revisiones podemos identificar factores de riesgo y posibles alteraciones como la hipertensión, el colesterol o la glucosa elevados, el sobrepeso, determinadas alteraciones del ritmo cardíaco, así como hábitos como el tabaquismo o el sedentarismo y otros antecedentes familiares o personales que pueden aumentar el riesgo cardiovascular.

P: ¿Qué dicen esos indicadores?

R: Los datos nos indican que todavía tenemos margen para seguir trabajando en prevención: un 20% presenta obesidad y un 36% sobrepeso; un 28% registra valores de presión arterial alterados; un 28% fuma y un 47% no practica deporte. Al mismo tiempo, encontramos datos positivos, como que un 64% no fuma y un 7% son exfumadores.

Estas cifras nos recuerdan que muchos de los factores que influyen en nuestra salud cardiovascular están relacionados con nuestros hábitos y, por tanto, son susceptibles de prevención y mejora.

Por eso, desde la vigilancia de la salud, los reconocimientos médicos tienen un papel fundamental: no se trata únicamente de detectar una alteración, sino de identificarla a tiempo, informar al trabajador y favorecer que pueda tomar medidas para cuidar su salud.

P: ¿Cómo actuáis ante estos datos para aumentar la conciencia sobre la salud cardiovascular en los puestos de trabajo?

Actuamos de manera que el dato pase a la acción. Por ejemplo, como comentaba, a nivel individual en los reconocimientos médicos le trasladamos recomendaciones individualizadas según sus factores de Riesgo, a nivel colectivo campañas de sensibilización, charla de factores de riesgo cardiovascular, talleres de hábitos de vida saludables o charlas sobre cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria. De hecho, el Ministerio de Trabajo a

través del marco de “La Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027” establece una serie de acciones conjuntas, guías o herramientas sobre la prevención de patologías cardiovasculares.

Es importante estar preparados ante una emergencia. Contar con un desfibrilador (DEA) en el centro de trabajo y formar a las personas para saber utilizarlo, así como conocer las maniobras básicas de reanimación, puede ser determinante ante una parada cardíaca.

P: Como especialista en urgencias, ¿cuáles son las señales de alarma ante las que deberíamos actuar?

R: Hay síntomas que no debemos ignorar. Por ejemplo, un dolor o presión intenso en el pecho, especialmente si aparece de forma repentina o se acompaña de sudoración fría, palpitaciones, irradiación hacia la mandíbula o brazo izquierdo o derivar incluso en una inconsciencia.

También debemos prestar atención a síntomas que pueden aparecer de forma diferente, por ejemplo, en mujeres. A parte de todos los mencionados, también cuando se presenten cuadros como dolor o molestias en la parte alta del abdomen, indigestión generalizada, fatiga. La menopausia es una etapa en la que debemos prestar especial atención a nuestra salud cardiovascular. Con la disminución de los estrógenos se producen cambios que pueden favorecer un aumento de algunos factores de riesgo, como el colesterol, la tensión arterial o el aumento de peso. La menopausia no significa que vayamos a tener un problema cardiovascular, pero sí es un buen momento para ser más conscientes de nuestros factores de riesgo y cuidar nuestro corazón.

Ante una situación que pueda corresponder a una emergencia cardiovascular, lo importante es actuar rápidamente y solicitar ayuda sanitaria.

P: ¿Y qué podemos hacer mientras llega la ayuda?

R: Lo primero es mantener la calma y llamar a los servicios de emergencia. Si la persona está consciente, debemos procurar que permanezca tranquila y en reposo.

Si pierde el conocimiento y no respira con normalidad, debemos iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar y utilizar un desfibrilador externo automatizado (DEA) si está disponible, siguiendo sus indicaciones.

Saber cómo actuar puede marcar una diferencia enorme. Por eso creo que los conocimientos básicos de primeros auxilios y RCP deberían estar cada vez más presentes en nuestra sociedad.

P: ¿Crees que prestamos suficiente atención a nuestra salud cardiovascular?

R: Creo que cada vez somos más conscientes, pero todavía tenemos margen de mejora. Muchas veces sabemos qué deberíamos hacer, pero nos cuesta convertirlo en hábitos.

No hace falta cambiar nuestra vida de un día para otro. Podemos empezar por pequeños gestos: caminar más, hacer ejercicio de forma regular, cuidar nuestra alimentación, dejar de fumar, dormir adecuadamente y controlar periódicamente nuestra tensión arterial, colesterol o glucosa cuando esté indicado. La clave está en la constancia.

P: Si nuestro corazón pudiera hablarnos, ¿qué crees que nos pediría?

R: Pues seguramente nos diría que viviésemos más despacio, con calma, haciendo deporte, cuidando nuestra alimentación, evitando el tabaco o el alcohol. Cuidar nuestro corazón empieza mucho antes de que aparezca una señal de alarma, debemos anticiparnos y prevenir para vivir con más calidad de vida.

Sobre Avanta Prevención

Avanta Prevención forma parte del Grupo Avanta, una organización con más de 25 años de experiencia promoviendo el bienestar completo de las personas desde un enfoque humano y holístico. El grupo cuenta con más de 250 centros en toda España con más de 3000 personas trabajadoras con el propósito de optimizar la salud y el bienestar mediante la prevención, la asistencia y la formación de calidad.